EL TAMBO MAS GRANDE DEL MUNDO

En la región de Los Ángeles, Chile, funciona Agrícola Ancali, un verdadero gigante de la lechería mundial. La empresa cuenta con un rodeo de 9.000 animales en total, 90 robots de ordeño y una producción promedio cercana a los 50 litros diarios por vaca en ordeño. Pero detrás de esa escala hay una decisión que marcó su modelo productivo: en lugar de adoptar un sistema tecnológico “llave en mano”, la compañía desarrolló su propio esquema operativo y de manejo, el Ancali Milking System (AMS), diseñado a medida de su realidad productiva. La historia comenzó en 2014. Desde 2003, Ancali operaba como una lechería estabulada tradicional que llegó a ordeñar hasta 7.500 vacas (hoy son 4000 en ordeño) utilizando cuatro salas rotativas HBR de 40 puntos de la firma DeLaval. Sometidas a un desgaste productivo extremo por el continuo flujo de animales, las salas cumplieron su vida útil de forma anticipada. Ante la encrucijada de realizar un costoso mantenimiento mayor o dar un salto disruptivo, Pedro Heller Ancarola, director ejecutivo de la compañía, optó por una alternativa diferente a la habitual. Heller se instaló un año entero en Estados Unidos para estudiar de cerca el comportamiento de la robótica lechera y descifrar cómo adaptar esa tecnología a esquemas de confinamiento de altísima producción. A su regreso, convencido del potencial, firmó un compromiso escrito, asegurando que el nuevo sistema alcanzaría los 45 litros promedio por vaca al día. La transición no solo cumplió la promesa, sino que superó las expectativas iniciales: la adopción del sistema diseñado en casa, el AMS, generó un incremento inmediato del 10% en la producción de leche, sumó una lactancia promedio adicional por vaca en la longevidad del rebaño y permitió reducir en un 40% la necesidad de mano de obra.
