CAMPO: hartazgo del sector ante la creciente presión fiscal y la falta de inversiones.

Productores en Córdoba y Santa Fe. El campo argentino vuelve a encender las alarmas, ahora con foco en las provincias. Con la suba del impuesto inmobiliario rural, productores agropecuarios se movilizan para exigir transparencia en el destino de los fondos y rechazar los incrementos impositivos que consideran
En Córdoba, alrededor de 400 productores desafiaron temperaturas extremas para reunirse en la Sociedad Rural de Río Cuarto y expresar su descontento. La consigna fue clara: un tributo razonable y obras reales de infraestructura. El motivo que reunió a tantas voluntades en la sede de la entidad ruralista fue la determinación por discutir la problemática que genera el aumento del inmobiliario rural que excede en mucho, no solamente la inflación anual que hubo en el país (118% según el Indec), sino y sobre todo, supera lo estipulado por el propio gobierno provincial, con un 172,5%. Uno de los productores presentes detalló como ejemplo que el año pasado había pagado $1.276.000, mientras que el cedulón de este año llegó con la cifra de $3.880.000, lo que da un incremento del 210%.
Heraldo Moyetta, -FOTO- presidente de la entidad anfitriona, declaró determinado: «Queremos un impuesto que sea justo, claro y que permita tener previsibilidad en la actividad que desarrollamos». La asamblea terminó con un rechazo unánime al llamado «impuestazo rural». Los productores enfatizaron que los fondos recaudados por el Estado no se reflejan en mejoras concretas para el sector, lo que agrava el descontento.

Además del reclamo impositivo, se debatió la situación de los caminos rurales, esenciales para la actividad agropecuaria. «No puede ser que paguemos cada vez más impuestos y los caminos sigan en estado deplorable», expresó un asistente.
Santa Fe: preocupación y pedidos de eficiencia en el gasto
El malestar se replica en Santa Fe, donde la Sociedad Rural de La Criolla dirigió una carta al arco político provincial advirtiendo sobre el impacto de la presión fiscal. En el documento, acusan al gobierno de falta de empatía con un sector golpeado por la sequía y la crisis económica, y cuestionan el manejo de los recursos recaudados. Uno de los puntos clave del reclamo es la utilización de los fondos públicos. Según detallaron, la Legislatura de Santa Fe destina $66.111 millones, una cifra que representa 1,5 veces el presupuesto del Ministerio de Trabajo y casi el 70% de los fondos de Desarrollo Social y Producción. «Mientras tanto, seguimos sin ver mejoras en infraestructura para el sector», remarcan los productores. En la carta también se hizo hincapié en la necesidad de que el gobierno provincial adopte medidas de austeridad similares a las implementadas a nivel nacional. «El sector agropecuario ya está al límite y no podemos seguir sosteniendo un gasto público desproporcionado», sostuvieron. Ante esta situación, la llegada del Ministro de Producción santafesino, Gustavo Puccini, genera expectativas en el sector. Los productores ven en su visita una oportunidad clave para plantear sus inquietudes y exigir medidas urgentes que alivien la carga fiscal. Las próximas semanas serán decisivas para conocer si el gobierno atiende los reclamos o si las tensiones seguirán escalando.
