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Capsularios, arte para pensar y disfrutar Centro Cultural La Caroyense

Capsularios es la síntesis del proceso de varios años con la que Gonzalo Cascón trabaja desde la cerámica.
Visualizamos diferentes sitios en sala: a la izquierda la inundación, representada en una ola de restos de
tela pasados por cerámica quemada que en forma de manta despliegan el ciclo de la vida, el fuego los
transformó. En el centro los cuencos de arcilla cruda toman contacto con otro elemento, el agua que los
diluye y a la derecha la naturaleza emerge con claveles del aire suspendidos aludiendo las fuerzas de la
gravedad. En el lado opuesto de la sala un grupo de pequeñas construcciones se asientan sobre una base
baja, es un caserío de viviendas no planificadas, parecen detener el tiempo de una civilización que quedó
asentada en escombros, terca por retener un algo de civilización que contacte con la naturaleza. Sobre la
pared lateral, haciendo una síntesis formal y conceptual, el observador verá como alternan linealmente
los capsularios sellando su contenido con lacre. Naturaleza y cultura esbozadas sutilmente como primeras
pinceladas de una lectura en capas.
Especulo que Cascón, no solo trabaja desde el fragmento, aunque podríamos hacer referencias en este
sentido, lo hace también desde el archivo y con esto nos ofrece la posibilidad de hacer asociaciones con
la ciencia, pues para ello, dice Levi Strauss se requirió de una actitud mental verdaderamente científica,
una curiosidad asidua y perpetuamente despierta, un gusto del conocimiento por el placer de conocer.
Esta búsqueda se trasluce en sus producciones clasificadas, ordenadas y rítmicas pero aleatorias al mismo
tiempo, caóticas también. El pensamiento científico, tan ligado a la infancia, donde probar y comprobar
es parte del juego, aquí se manifiesta. Cascón manipula la arcilla y la cerámica hacia otros terrenos de
interés, nos acerca a la antropología, hace un guiño entre lo crudo y lo cocido, atraído por los deshechos y los restos, podemos mencionar la arqueología también. Establece nuevas relaciones con y desde el
material (arcilla).
Él nos cuenta que los capsularios, como trajes hechos a medida, sirven para clasificar conocimiento, son
los cajones de un viejo armario que reserva memoria del pasado que al estar cerrados con lacre se
convierten en conceptos muertos, puesto que es conocimiento clasificado, pero el lacre al mismo tiempo
promueve el deseo de abrirlos, queda latente la posibilidad.
Para Cascón, los capsularios, son órganos de la vida secreta pues sin ellos nuestra vida íntima no tendría
modelo de intimidad, con lo que deduzco que los capsularios conllevan promesas más que historia, y esto es lo que vuelve esta instalación un eterno retorno, este signo del retorno señala infinitos ensueños,
porque los retornos humanos dice Bachelard, se realizan sobre el gran ritmo de la vida humana, ritmo
que franquea años, que lucha por el sueño contra todas las ausencias.
Cascón nos invita a dejarnos llevar por el devenir del arte, en el filo de la artesanía, también de la ciencia
y la narración, zonas en las que sabe entrar, permanecer, salir y volver para transgredir las leyes del
tiempo.
Marta Rivero
18 de septiembre 2022

Texto para Centro Cultural La Caroyense
Artista Gonzalo Cascón
Muestra: Capsularios

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