“Estamos comiendo químicos que vienen de China, las huertas urbanas no alcanzan a abastecer a una ciudad. Hay que lograr canales de comercialización para que el productor pueda vender”.

Con el propósito de impulsar la ordenanza que crea el Régimen de producción y comercialización de productos agroecológicos y orgánicos, presentado por López, se presentaron Damián Verzeñassi, -FOTO- director del Instituto de Salud Socioambiental, de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNR; Daniel Fossarolli, de la Cooperativa de trabajo Neiki, de la localidad de Soldini; y Marina Gil, de la Cooperativa de trabajo Germinar. En primer lugar, hicieron alusión a lo expuesto en la pasada jornada llamada «Agroecología, Cooperativismo y Economía Social para alimentar ciudades», que fue un encuentro para debatir políticas públicas de alimentación saludable y sostenible.
De Verzeñassi, Fossarolli, y Gil
Verzeñassi bregó por la alimentación sana como un derecho de toda la población, y promovió una cadena de producción y un consumo más accesible. “Hoy hay un problema de escalas, no hay como garantizar el abastecimiento masivo. Se ncesitan políticas públicas. Este proyecto de ordenanza habilita a que Rosario puede transitar este tipo de cuestiones, le da previsibilidad a quien produce”, indicó. Fossarolli aseguró que hoy se está perdiendo la capacidad de producir alimentos en la región y en el país. “Estamos comiendo químicos que vienen de china, las huertas urbanas no alcanzan a abastecer a una ciudad. Hay que lograr canales de comercialización para que el productor pueda vender”.
Gil apeló a fomentar la producción regional, y defendió el concepto de salud, promoción y prevención.
Como cierre, el concejal Julián Ferrero, de Ciudad Futura pidió discutir el acceso a la tierra. “El 80% de los productores alquila una tierra, las condiciones de trabajo son absolutamente precarias. En el país de las vacas y el campo, que tenemos la capacidad para producir alimentos para 400 millones de personas no le podemos garantizar seguridad alimentaria a 45 millones de personas. Es inadmisible como pueblo, como sociedad, tenemos que construir políticas públicas. Esta ordenanza es un marco ordenador”.
